
Pasta y pizza · Cocina española · España
Macarrones con atún
La cena de emergencia de medio país: un paquete de macarrones, un bote de tomate y unas latas de atún. Con la cebolla bien pochada y un poco de orégano pasa de plato de estudiante a algo que apetece, y está en la mesa en veinticinco minutos. En muchas casas se gratinan con queso al final, que es casi otra receta. Aquí van las dos.
Todavía sin valoraciones · Sé el primero en puntuarla
- Preparación5 min
- Cocción25 min
- Tiempo total30 min
- Raciones4 personas
- DificultadFácil
- Calorías560 kcal/ración
Apta para:
Según sus ingredientes. Si tienes alergia o celiaquía, revisa siempre las etiquetas de lo que compras.
Ingredientes
Marca cada ingrediente cuando lo tengas preparado. Cambia las raciones y las cantidades se recalculan solas.
Preparación paso a paso
Pon a calentar agua abundante con sal para la pasta, unos 4 litros con 40 g de sal.
Pica la cebolla y el ajo. Sofríelos a fuego medio-bajo en el aceite, con una cucharada del aceite de las latas, unos 10 minutos, hasta que la cebolla esté blanda y dorada por los bordes.
Añade el tomate, el orégano, el azúcar y una pizca de sal. Cocina 10 o 12 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la salsa espese y deje de saber a crudo.
Mientras, cuece los macarrones el tiempo que diga el paquete menos un minuto. Antes de escurrirlos, guarda medio vaso del agua de cocción.
Incorpora el atún escurrido y desmigado a la salsa y cocina solo 2 minutos: si cuece más, se reseca.
Echa la pasta escurrida en la salsa, mezcla a fuego bajo 1 minuto y, si queda seca, añade un chorrito del agua de cocción. Sirve con queso rallado si te gusta.
¿Qué te ha parecido esta receta?
Puntúala de 1 a 5 estrellas. Tu voto ayuda a otros a elegir qué cocinar.
¿La has hecho? Cuéntanos qué tal te salió
Todavía nadie ha contado cómo le salió esta receta. Si la has hecho, cuéntalo tú el primero: qué cambiaste, qué te costó o qué tal quedó.
✍️ Contar mi experiencia
Trucos para que te salga perfecta
- El chorrito de agua de la pasta no es un capricho: el almidón que lleva hace que la salsa se agarre a los macarrones en vez de quedarse en el fondo.
- Usa una cucharada del aceite del atún para el sofrito, que tiene mucho sabor. El resto, mejor no.
- Para hacerlos al horno: pasa la mezcla a una fuente, cúbrela con 100 g de queso rallado para fundir y gratina a 220 °C, con el grill, unos 8 o 10 minutos. Si los vas a gratinar, cuece la pasta dos minutos menos, que en el horno se sigue haciendo.
- Unas aceitunas negras, alcaparras o un huevo cocido picado al final le dan otra cara sin más trabajo.
- Si usas tomate frito en lugar de triturado, ya viene cocinado y con azúcar: quítale el azúcar de la receta y cocina solo 5 minutos.
- Aguantan 2 o 3 días en la nevera y son buenos para táper. Congelados se pueden tener un mes, pero la pasta queda algo blanda al descongelar.
Preguntas frecuentes
¿Mejor atún en aceite o al natural?
En aceite de oliva da más sabor y la salsa queda más redonda. Al natural es más ligero; añade entonces una cucharada más de aceite de oliva al sofrito.
¿Lo pueden comer niños y embarazadas?
Sí. Las recomendaciones de AESAN (la agencia española de seguridad alimentaria) piden evitar en embarazadas y niños pequeños el pez espada, el tiburón, el atún rojo y el lucio, por el mercurio. El atún de lata habitual (atún claro y bonito) no está en esa lista, aunque conviene no abusar.
¿Cómo los hago sin gluten?
Con macarrones sin gluten, de maíz y arroz o de legumbre. Cuécelos un minuto menos de lo que indica el paquete y no los dejes reposar en el agua, porque se rompen y se ponen pastosos. El tomate triturado y el atún en lata no suelen llevar gluten, pero mira la etiqueta del tomate frito si lo usas.
¿Y sin lactosa?
La receta no lleva leche: la lactosa solo está en el queso. Sin él quedan bien. Si quieres gratinarlos, un queso curado tipo parmesano casi no tiene lactosa, aunque para alérgicos a la proteína de la leche no vale ningún queso.
¿Se pueden hacer con atún fresco?
Sí, con unos 400 g en dados, salteados un minuto a fuego fuerte y añadidos al final, con la salsa ya hecha, para que no queden secos.





