
Tapas y entrantes · España
Croquetas de jamón
Pocas cosas dicen tanto de una casa como sus croquetas. Estas llevan una bechamel suave, mucho jamón picado fino y un rebozado que cruje. El secreto está en la paciencia: la masa tiene que enfriarse bien antes de darles forma.
- Preparación40 min
- Cocción30 min
- Tiempo total1 h 10 min
- Además4 h de nevera o remojo
- Raciones30 croquetas
- DificultadMedia
- Calorías75 kcal/ración
Ingredientes
Marca cada ingrediente cuando lo tengas preparado. Cambia las raciones y las cantidades se recalculan solas.
- Para el rebozado
Preparación paso a paso
Pica la cebolla muy fina. Pica también el jamón en trocitos lo más pequeños que puedas; así la croqueta queda uniforme y se forma mejor.
Calienta la leche en un cazo o en el microondas, sin que llegue a hervir. Añadirla templada evita grumos.
En una sartén amplia o cazuela, derrite la mantequilla con el aceite a fuego medio-bajo y pocha la cebolla 8 minutos, hasta que esté transparente.
Añade el jamón y dale un par de vueltas, solo un minuto, para que suelte su grasa y sabor sin endurecerse.
Echa la harina de golpe y remueve 2 o 3 minutos. Tiene que tostarse un poco para que la masa no sepa a harina cruda.
Vierte la leche caliente poco a poco, sin dejar de remover con varillas o una cuchara de madera. Cuando la masa absorba cada tanda, añade la siguiente.
Cocina la bechamel 12-15 minutos a fuego suave, removiendo siempre. Estará lista cuando se despegue de las paredes y tenga textura de puré espeso. Prueba, añade nuez moscada y sal si hace falta.
Pasa la masa a una fuente, cúbrela con film transparente a piel (tocando la masa, para que no haga costra) y déjala enfriar. Después, al menos 4 horas en la nevera, mejor toda la noche.
Con dos cucharas o con las manos algo untadas en aceite, forma bolitas u óvalos del tamaño de una nuez grande.
Pasa cada croqueta por harina, luego por huevo batido y por último por pan rallado. Si quieres que no se abran nunca, repite huevo y pan rallado.
Fríe en tandas pequeñas en aceite abundante a 180 °C, unos 2 minutos, hasta que estén doradas. Sácalas a un plato con papel de cocina y sírvelas calientes.
Trucos para que te salga perfecta
- No metas muchas croquetas a la vez en la sartén: el aceite se enfría y se revientan.
- Si la masa está muy blanda y no hay manera de formarlas, vuelve a ponerla al fuego con una cucharada más de harina disuelta en un poco de leche.
- Para congelarlas, rebózalas y colócalas separadas en una bandeja. Cuando estén duras, guárdalas en bolsas. Se fríen directamente congeladas, sin descongelar.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se abren las croquetas al freírlas?
Casi siempre por tres motivos: la masa no estaba bien fría, el aceite no estaba lo bastante caliente o el rebozado tenía huecos. Un doble rebozado lo soluciona.
¿Se pueden hacer en freidora de aire?
Sí. Pulverízalas con un poco de aceite y cocínalas a 200 °C durante 10-12 minutos, dándoles la vuelta a mitad. Quedan menos jugosas que fritas, pero bastante bien.





