Crema de calabacín terminado, listo para servir
Foto de ejemplo: Krista · CC BY 2.0 · Wikimedia Commons

Sopas, cremas y guisos · Cocina española · España

Crema de calabacín

Es la crema de diario de media España, la que se hace un martes con lo que queda en el cajón de la nevera. El calabacín apenas sabe a nada por sí solo, y eso juega a favor: el puerro le da el fondo y la patata, el cuerpo. Los quesitos son una costumbre muy de casa, de los años ochenta en adelante, y sirven para que quede cremosa sin nata. Se puede hacer todo el año, aunque el calabacín de huerta se acaba con el otoño y desde noviembre casi todo el que se vende es de invernadero de Almería.

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  • Preparación10 min
  • Cocción25 min
  • Tiempo total35 min
  • Raciones4 personas
  • DificultadFácil
  • Calorías150 kcal/ración

Apta para:

Según sus ingredientes. Si tienes alergia o celiaquía, revisa siempre las etiquetas de lo que compras.

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Ingredientes

4 personas

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Preparación paso a paso

  1. Lava los calabacines y córtalos en rodajas, con piel. Limpia el puerro, quítale la parte verde más dura y córtalo en rodajas. Pela la patata y trocéala.

  2. Calienta el aceite en una olla y pocha el puerro 5 minutos a fuego medio, sin que se dore.

  3. Añade el calabacín y la patata, sala y rehoga 5 minutos.

  4. Cubre con el caldo caliente justo hasta la altura de las verduras, no más. Cuece 15 minutos, hasta que la patata se deshaga al pincharla.

  5. Añade los quesitos y tritura con la batidora hasta que quede fina. Si está espesa, añade más caldo poco a poco.

  6. Prueba de sal y pimienta y sirve con un hilo de aceite, picatostes o unas pipas de calabaza tostadas.

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Trucos para que te salga perfecta

  • El fallo más común es que quede aguada. El calabacín suelta mucha agua al cocer, así que el caldo tiene que quedarse a ras de las verduras. Si te pasas, saca un cazo de líquido antes de triturar y lo vas devolviendo hasta que tenga la textura que buscas.
  • Si la crema amarga, no la sirvas. El amargor fuerte en un calabacín viene de unas sustancias llamadas cucurbitacinas y puede sentar mal. Pasa muy poco con los del súper, pero conviene probar un trocito crudo de cada pieza si son de huerto propio.
  • La piel le da el color verde. Si quieres un verde más vivo, cuece el calabacín solo 8 o 10 minutos y tritura enseguida; cuanto más se cuece, más tira a verde oliva.
  • Se conserva 3 días en la nevera en un táper cerrado y se congela bien hasta 3 meses. Al descongelarla puede separarse un poco: una pasada de batidora y vuelve a estar como el primer día.
  • Para cenar, va bien con una tortilla francesa, un pescado a la plancha o un huevo poché encima de la crema.

Preguntas frecuentes

¿Se puede hacer sin quesitos?

Sí. Sin ellos queda más ligera y sabe más a verdura. Si quieres cremosidad, añade otra patata pequeña o un par de cucharadas de queso fresco batido al triturar.

¿Es apta para intolerantes a la lactosa o para veganos?

Con quesitos lleva lactosa. Para que no la lleve, quítalos o usa quesitos sin lactosa, que se venden en casi todos los supermercados. Si es por alergia a la proteína de la leche, los sin lactosa no sirven: haz la crema sin queso. En versión vegana, sin queso y con caldo de verduras; un chorro de bebida de soja sin azúcar al triturar le da un punto cremoso.

¿Lleva gluten?

La receta no. El riesgo está en el caldo: algunos caldos de brick y casi todas las pastillas de caldo llevan trigo, levadura con trazas o apio, que también es alérgeno. Usa agua o un caldo que diga «sin gluten» en la etiqueta. Los picatostes, claro, solo si son de pan sin gluten.

¿Hay que pelar el calabacín?

No. Si la piel está muy dura o el calabacín es grande y viejo, pela solo la mitad, a tiras.

¿Se puede tomar fría?

Sí, y en verano está muy rica así, con un poco más de líquido y un chorrito de aceite crudo por encima.

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