
Tapas y entrantes · Cocina española · España
Gambas al ajillo
Es una de las tapas más pedidas de Madrid y de media España: una cazuelita de barro que llega a la mesa chisporroteando, con aceite de ajo y guindilla para mojar pan. Las gambas se hacen en un minuto, así que tenlo todo cortado antes de encender el fuego.
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- Preparación10 min
- Cocción5 min
- Tiempo total15 min
- Raciones4 personas
- DificultadFácil
- Calorías250 kcal/ración
Apta para:
Según sus ingredientes. Si tienes alergia o celiaquía, revisa siempre las etiquetas de lo que compras.
Ingredientes
Marca cada ingrediente cuando lo tengas preparado. Cambia las raciones y las cantidades se recalculan solas.
Preparación paso a paso
Si las gambas son congeladas, descongélalas en la nevera la noche antes y sécalas muy bien con papel de cocina. Si entran mojadas al aceite, se cuecen en vez de freírse y salpica.
Pela los ajos y córtalos en láminas finas. Parte la guindilla en dos o tres trozos.
Pon el aceite en una cazuela de barro o en una sartén pequeña con los ajos y la guindilla. Caliéntalo a fuego medio.
Cuando los ajos empiecen a bailar y cojan un color muy ligero, sube el fuego y añade las gambas con una pizca de sal.
Cocínalas 1-2 minutos, dándoles la vuelta, justo hasta que se vuelvan rosadas. Si te pasas, quedan duras.
Retira del fuego, espolvorea el perejil y sirve enseguida, con el aceite todavía chisporroteando.
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Trucos para que te salga perfecta
- El ajo no debe dorarse demasiado antes de añadir las gambas: sigue haciéndose con el calor de la cazuela y amarga.
- Si compras gambas con cabeza, pélalas tú y fríe las cabezas un minuto en el aceite antes que el ajo, aplastándolas. Sácalas y sigue la receta. El aceite coge muchísimo sabor.
- La gamba congelada pelada es más cómoda, pero mira la etiqueta: compra la que tenga más porcentaje de gamba y menos «glaseado» (el hielo que la recubre y que pagas a precio de gamba).
- Un chorrito de brandy o de vino blanco justo al final da un punto más. Deja que hierva unos segundos para que no sepa a crudo.
- No guardes las sobras para recalentar: vuelven a cocerse y quedan como gomas. El aceite que sobra, en cambio, sirve para saltear una pasta al día siguiente.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre gambas al ajillo y al pil pil?
Son casi iguales. Al pil pil suelen llevar más guindilla y a veces pimentón, y se sirven en el aceite hirviendo. En la práctica, cada bar las hace a su manera. No tiene nada que ver con el bacalao al pil pil, que es una salsa ligada.
¿Se pueden usar langostinos?
Sí, pelados y cortados en trozos si son grandes. Necesitan un minuto más de cocción.
¿Qué alérgenos tienen?
Crustáceos, que es uno de los alérgenos que más reacciones fuertes da. Además, muchas gambas y langostinos llevan sulfitos (aparecen como E-223 o E-228) para que no se pongan negros; si eres sensible a los sulfitos, búscalo en la etiqueta. El brandy y el vino también llevan sulfitos.
¿Son aptas para celíacos?
La receta no lleva gluten: gamba, ajo, aceite, guindilla y perejil. El gluten está en el pan de mojar, así que ponlo sin gluten. El brandy es un destilado y no lleva gluten.
¿Hay una versión para quien no come marisco?
Lo más parecido son los champiñones al ajillo o unos taquitos de bacalao desalado hechos igual, con el mismo aceite de ajo y guindilla. Las gulas no son buena idea para alérgicos: suelen llevar pescado, y algunas, huevo, soja o gluten.





