Calamares a la romana terminado, listo para servir
Foto de ejemplo: Juan Emilio Prades Bel · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons

Tapas y entrantes · Cocina española · España

Calamares a la romana

Anillas tiernas con un rebozado fino y dorado, las de la tapa con limón y las del bocadillo de la Plaza Mayor de Madrid. Lo de «a la romana» no viene de Roma, sino de una forma de rebozar con harina y huevo. Hay dos secretos: no pasarse con el tiempo de fritura y que la masa esté bien fría. El tercero lo pone la etiqueta: mira si compras calamar o pota.

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  • Preparación15 min
  • Cocción10 min
  • Tiempo total25 min
  • Raciones4 personas
  • DificultadFácil
  • Calorías320 kcal/ración

Apta para:

Según sus ingredientes. Si tienes alergia o celiaquía, revisa siempre las etiquetas de lo que compras.

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Ingredientes

4 personas

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Preparación paso a paso

  1. Si las anillas son congeladas, descongélalas en la nevera y sécalas muy bien con papel de cocina. Añade una pizca de sal.

  2. En un bol, bate el huevo con el agua con gas fría. Añade la harina, la levadura y una pizca de sal, y mezcla hasta tener una masa como de yogur líquido. Unos grumos pequeños no importan.

  3. Calienta abundante aceite a 180 °C en una sartén honda o una freidora.

  4. Pasa las anillas por un poco de harina, sacude el exceso y báñalas en la masa.

  5. Fríelas en tandas pequeñas 2-3 minutos, hasta que estén doradas. No más: el calamar se endurece si se cocina de más.

  6. Escúrrelas sobre papel absorbente y sírvelas enseguida con cuñas de limón.

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Trucos para que te salga perfecta

  • La masa muy fría y el aceite muy caliente dan un rebozado más crujiente. Deja el bol en la nevera hasta el momento de freír.
  • Para el bocadillo de calamares, pon las anillas en pan de barra crujiente con un poco de mayonesa o alioli.
  • Calamar o pota: muchas anillas congeladas baratas son de pota, un pariente más grande y de carne más dura y con sabor algo amoniacal. La etiqueta tiene que decir el nombre de la especie. Con pota, corta las anillas más finas y no pases de 2 minutos.
  • Si el rebozado se despega, es que el calamar estaba húmedo. Sécalo mucho, y no te saltes el paso de la harina antes de la masa: hace de pegamento.
  • Si el aceite salta mucho, es el agua del calamar. Unas anillas bien secas y una sartén honda, no plana, evitan quemaduras.
  • No se recalientan bien: en el microondas el rebozado se queda blando y el calamar, duro. Si sobran, mejor unos minutos en el horno a 200 °C o en la freidora de aire.
  • No se congelan ya fritos. Las anillas crudas, sí, y conviene que lleguen bien escurridas.

Preguntas frecuentes

¿Por qué quedan duros los calamares?

Por freírlos demasiado tiempo. El calamar necesita o muy poco tiempo (2-3 minutos) o mucho (guisado más de 40 minutos). A medio camino queda como goma.

¿Qué diferencia hay entre calamares a la romana y rabas?

Las rabas cántabras son tiras de calamar o de pota rebozadas solo en harina, mientras que a la romana llevan una masa de harina y huevo.

¿Se pueden hacer sin gluten?

Sí, y quedan muy crujientes. Cambia la harina de trigo por mitad harina de arroz y mitad maicena, tanto para enharinar como para la masa, y usa agua con gas: la cerveza normal lleva cebada. Mira que la levadura química ponga «sin gluten» y fríelos en aceite que no se haya usado para rebozados con trigo.

¿Y sin huevo?

Prescinde de él y haz la masa solo con harina y agua con gas muy fría, un poco más espesa. Es un rebozado tipo tempura, más fino y más crujiente. Así también sirven para quien tiene alergia al huevo.

¿Puedo comerlos con alergia al marisco?

Depende de a qué. El calamar es un molusco, como el pulpo, la sepia o los mejillones. Hay quien es alérgico a los crustáceos (gambas, langostinos) y tolera los moluscos, y al revés. Eso lo decide el alergólogo, no la receta.

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